Agua de “Ortiga” – Preparación Biodinámica

Foto: Esther Sampedro, KFME

La Ortiga

La ortiga (Urtica dioica) conocida por sus pelos urticantes, se cría en lugares cargados de nitrógeno y húmedos, en corrales, en huertos, a lo largo de caminos, de muros de piedra, en el campo o en la montaña, etc.. En el huerto de Azorín, Alicante crece con abundancia y de vez en cuando irrita la piel de algún estudiante que corre a quejarse, para que le untemos en el área afectada, un “potingue curatorio” que hacemos con tierra y agua.

Foto: Esther Sampedro, KFME

La ortiga es una de las plantas que más aplicaciones medicinales posee, pero también es de gran uso en agricultura, en particular, para la Agricultura Biodinámica haciendo uso de la ortiga en preparados para estimular el crecimiento y el vigor de las plantas. Uno de estos preparados es el de agua de “ortiga” que elaboran para utilizar en el huerto, los estudiantes de 5° y 6° curso de primaria durante la actividad extraescolar de jardinería.

Agua de “Ortiga” – Preparación y Uso 

Foto: Esther Sampedro, KFME

El agua de “ortiga” se prepara con ortiga fresca o seca. En un cubo o barril (preferentemente de madera) se pone la ortiga fresca sin apretar hasta que esté casi lleno, y a continuación se llena de agua limpia. Pasados unos días el líquido adquiere un tinte marrón, como si fuera té, y después de una semana huele a estiércol. Se puede usar de varias formas. Antes de utilizarlo se ha de diluir en tres a diez partes de agua y con el líquido obtenido se rocían las plantas, durante el periodo de crecimiento, una o dos veces por semana, con una regadera o pulverizadora.

Beneficios del agua de “Ortiga”

Foto: Esther Sampedro, KFME

La ortiga contiene varios elementos imprescindibles para el crecimiento y vitalidad de las plantas, especialmente es rica en dos microelementos: el Vandamio y el Mobildeno. Las bacterias fijadoras del Nitrógeno necesitan estos dos elementos para sobrevivir. El proceso de fermentación libera estos elementos provocando una fuente de alimento que es rápidamente aprovechada por estas bacterias fijadoras tipo azotobacter, que se multiplican sin parar. El resultado es que al final de la fermentación disponemos de un caldo muy rico en bacterias fijadoras del Nitrógeno. Cuando aplicamos al suelo este caldo fermentado, activamos el Nitrógeno, sin caer en el común error de sobrecargar los sustratos con este elemento, que es lo que da pié a la mayoría de las enfermedades que afectan a nuestros cultivos.

IMG_4434Foto: Esther Sampedro, KFME

En el suelo: Estimula la vida microbiana, ayudando así en la estructuración del suelo y enriquece el compost. En la raíz: Estimula el crecimiento radicular, favoreciendo su crecimiento en extensión y profundidad. En la hoja: Endurece la pared celular, favoreciendo los procesos de lignificación. Eso la hace más resistente a los ataques de parásitos y hongos. Promueve la formación de clorofila. En la flor: Induce la floración. Las flores son más abundantes, tienen colores más vivos y son físicamente más fuertes. . Aumenta la presencia de aceites esenciales. Sonmás aromáticas. En el fruto:  Aumenta la presencia de azúcares en el fruto, potenciando el gusto y alargando la conservación. En la semilla: Aumenta la tasa de germinación. Las plantas que nacen de semillas que han sido remojadas en este caldo son más resistentes a las enfermedades criptogámicas. En la planta: Este caldo actúa como un repelente contra insectos y dificulta la evolución de la mayoría de los hongos.

Agricultura Biodinámica

La Agricultura Biodinámica se basa en el conocimiento de que la tierra, las plantas, los animales y el hombre trabajan conjuntamente en un organismo agrícola. En la práctica el método biodinámico no solamente trabaja la granja de forma orgánica sino que incluye el uso de preparados que tienen en cuenta las influencias cósmicas.  El objetivo final es conseguir una agricultura con orientación ecológica.

IMG_4454Foto: Esther Sampedro, KFME

 

El Dragón de las Dunas del Carabassí

Fotos: Esther Sampedro, KFME

Cuenta la leyenda que en un pinar se escondía un dragón temible con una larga cola de agujas y múltiples brazos estriados. Conocido como  el guardián de las Dunas del Carabassí, se paseaba por entre los pinos que permanecían anclados en la arena junto al mar. El dragón admiraba las dunas, que empujadas por el viento dominante, se movían, crecían y avanzaban adquiriendo la forma de una C.

Un día el dragón se quedó profundamente dormido. La noticia llegó a oídos de los ciudadanos de la comarca, quienes rápidamente aprovecharon la ocasión para edificar torres de ladrillo y cemento por toda la costa, destruyendo sin consideración la flora y fauna del litoral mediterráneo.

IMG_4019IMG_3948IMG_3926IMG_3999IMG_3965IMG_3902Fotos: Esther Sampedro, KFME

Por aquellos días se paseaba  por las Dunas del Carabassí, un niño, fiel admirador de la naturaleza. A su paso por el pinar tropezó con un gran pino, que habiendo sido azotado por el viento durante muchos años, ahora yacía retorcido a lo largo y ancho  en la arena. El niño dejó su imaginación correr y alzando su vara, como si fuera una espada, imaginó que luchaba contra un dragón temible, al que hería de muerte. Como presa de un hechizo, cayó desplomandose en la arena, entrando en un sueño profundo.

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Foto: Esther Sampedro, KFME

En el sueño… el  dragón  y el niño, luchaban juntos contra los ciudadanos de la comarca que amenazaban con destruir todo a su paso. Herido de muerte y conmovido por la tristeza, el dragón susurró al oído del niño sus ultimas palabras.

El niño perturbado por las poderosas palabras del dragón, comprendió que la ignorancia y ambición del humano serían la destrucción del litoral y la de todos sus seres, incluyendo la del hombre. Sólo ante la batalla, el niño luchó y luchó… hasta el agotamiento.

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Fotografías realizadas en 2005 por el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino

Cuando despertó era viejo, sus manos temblorosas acariciaban el tronco sin vida del que fue un gran pino.  A su alrededor sólo había basura y escombros, los edificios tapaban la vista al mar, y lo que fue en su día dunas fósiles, dunas altas y pinares, todo había quedado reducido a cuentos y fábulas.

Apoyando su envejecido y cansado cuerpo sobre el gran pino, recordó las poderosas palabras que el dragón le susurró al oído antes de morir. “Cuando desaparezcan todas las plantas, no quede un sólo árbol y hayan perecido todos los animales del litoral, os daréis cuenta de que no podéis comer dinero”. Y cerrando los ojos por última vez, exclamó al viento, ” NUESTROS HÁBITOS FORJARON NUESTRO DESTINO!”.